jueves, 22 de agosto de 2013

Sant Antoni de Calonge y su tranquilidad

Ese día íbamos tan cansados al llegar a Palamós...eran más de las 10 de la noche y no sabíamos donde quedarnos a dormir para variar. Pensamos en utilizar por fin la tienda y estirarnos en la playa, pero eran las fiestas del pueblo y la gente iba y venía por todos lados (si, nos dio corte y miedo de que la policía nos dijera algo). Había mucha vida nocturna, tanto en el pueblo como en la zona de las playas y nos dio la sensación que nos esperaba una noche larga.
Cruzamos el casco antiguo, mi marido con la espalda destrozada por llevar tanto peso todo el día y yo con una sed que me hubiese bebido una piscina. Como durante el día iba yo mucho más ligera y tenía fuerzas de sobra, me cogí su mochila más la mía, y me dispuse a caminar por el pueblo con todo el peso como si de un concurso de resistencia física se tratase. Me sentía como una super hormiga que llevaba su casa encima, y la gente me miraba como si viesen un bicho raro, tan pequeña y con tanto bulto! haha.
Al fondo: Sant Antoni de Calogne


Una vez abajo, en la zona de playa, meditamos otra vez de nuestras posibilidades para alojarnos por la zona. Pensamos como primera opción el apart-hotel donde dormimos la última vez que fuimos, pero lamentablemente, era imposible quedarse esa noche si no querías pagar 200 euros. No paramos de buscar por todo el pueblo, hasta en sitios donde ni si quiera habíamos conocido pero nada, todo completo y el par de hoteles que aún tenían una habitación doble disponible, nos cobraban la noche entre 100 y 150 euros. Increíble.
Ni loca iba a pagar tal cantidad de dinero por una noche si nos iríamos a primeras horas de la mañana y tampoco tenia ahorros suficientes como para gastar eso aun que hubiese querido! así que nada, seguimos caminando que seguro que encontraríamos algo más adelante, aunque tuviésemos que caminar hasta las 2 de la mañana.
Salimos del pueblo rumbo a Sant Antoni de Calonge, que es el pueblo siguiente. Sant Antoni tiene una playa larguísima y blanca,donde puedes pasear tranquilamente observando los muchísimos restaurantes y algunos alojamientos frente al mar. La gente pasa continuamente por aquí con sus perros, en patines, bicicleta, con su familia o sola, para llegar a Palamós o viceversa ( #Palamós ). Y si no te gusta caminar contemplando el mar, puedes hacerlo por el interior, donde verás las hermosas casas y edificios de veraneo con sus jardines bien cuidados.
Justo antes de entrar a Sant Antoni de Calonge, por la parte interior (carretera) verás que hay una gasolinera con su minimarket correspondiente (aquí hicimos una parada para comprar comida y agua) que por lo menos tiene cosas básicas y está abierto toda la noche creo (o por lo menos hasta las tantas de la madrugada). Solo aquí podrás comprar durante el fin de semana pasadas las 10 de la noche (o en la semana también) ya que en la zona playa tanto Palamós como Sant Antoni no tienen supermercados u Opencore a tu alcance que abran hasta tarde. Sant Antoni tiene algún Spar, un par de colmados y panaderías, pero con horario normal.
Una vez pasada la gasolinera, verás un riachuelo que seria como la división de los pueblos.Ahora estarás en Sant Antoni de Calonge.
Llegamos al pueblo y sabíamos más o menos lo que habría de alojamiento porque el verano pasado estuvimos por esos sitios, así que entramos al primer hotel que vimos en la esquina, blanco, con terrazas pequeñitas y su cartel de letras azules que decía Hotel Aubi ( su facebook  H. Aubi y twitter H. Aubi twitter). Conocíamos este hotel solo de vista, porque el año pasado quisimos entrar para ver que tal, pero no recuerdo si estaba cerrado o es que nos dio mala espina por verlo muy apagado. Pero esta vez entramos y para alegría nuestra, era un hotel donde iba mucha gente mayor (tercera edad), y digo para alegría nuestra, porque gente de esta edad no te monta fiestas ni borracheras a las 3 de la madrugada ni escuchas taconcitos a las 6 am.
Justamente al lado de recepción, tienen una sala especial donde hacen actividades para ellos y al otro lado, se encuentra el restaurant (con vistas a la calle).
La habitación doble estándar por ser temporada alta, nos costó poco menos de 60 euros. Era más de lo quería gastar, pero recordando los precios de Palamós, y analizando los alojamientos de este pueblo que ya habíamos mirado el año pasado (sin convencernos ninguno) y siendo la última habitación que quedaba esa noche, no nos quedó más remedio que dejar las mochilas y hacer el check-in. Punto a favor! : el precio incluía desayuno de buffet libre!
Segunda planta otra vez, ascensor, camino por el pasillo con vistas a la carretera y a la habitación. No puedo decir que era una habitación de lujo, pero estaba bien. Se podía oír el ruido de la tele o lo que hablaban los clientes de la habitación contigua, pero con nuestros queridos tapones, el ruido se esfuma. Y la pequeña terracita te sirve para poner una silla y sentarte a mirar la calle. Por lo menos tiene...


Dormimos esa noche como reyes, no se si fue por el cansancio o es que eran los exteriores tan tranquilos, que no oías ni una mosca, pero nos levantamos contentísimos. Y ahora tocaba probar el desayuno! que por primera vez, nos lo daban gratis (bueno, parte de lo que pagas, si). Bajamos prontito para no encontrarnos con las sobras, con la sonrisa en la cara y deseando buenos días a todos. Llegamos al restaurant...y mis ojos se transformaron en dos estrellas gigantes que brillaban como si fuesen a explotar : " oh dios mio!, tienen de todo!!". Quedé alucinada. Había pan, jamón, quesos, huevos fritos, salchichas (frankfurt), tocino, cereales, leche, nocilla,café, zumos, frutas, yogures, madalenas, croissants, y más, uufff.Sólo faltaban trozos de pastel y hubiera sido perfecto.
Saqué todo lo que pude y me serví un desayuno que hacia años no le daba a mi cuerpo. Y estaba todo riquísimo! (eso si, con maneras, porque vimos una mujer que se llevaba la fruta y los panes como si los fuese a vender a la feria y de vergüenza no tenía nada).
Esa mañana no podía estar más contenta. Estábamos ahora sí, más que preparados para seguir.


Sant Antoni de Calonge twiter