domingo, 28 de julio de 2013

LLANÇA


Nuestro viaje por la costa brava fue corto, pero disfrutamos lo mejor que pudimos de todos los parajes que recorrimos.
Uno de ellos fue Llança, un pueblo hermosisimo, con gente muy amable y tranquila, donde puedes disfrutar de sus playas, el pueblo y unas vistas increíbles en cada rincón que pises, disfrutando del viento y el olor a libertad. 

Vistas de la Playa

Capilla del Port


Torre de la Plaça (antiguo campanar de la Iglesia Sant Vicenç






 

Llegamos a Llança al mediodía del viernes, cansados por el largo trayecto del tren que partía desde Barcelona, pasando por varios y pequeños pueblecillos encantadores, luego por Girona, Figueres, para  llegar por fin después de 2 :30 hrs de viaje, a la estación de Llança. 
El día lo comenzamos con las pilas puestas, ya que no se me ocurrió otra cosa que subir directamente a Sant Pere de Rodes, las 13:30 hrs, con el sol calentando nuestras cabezas, en pleno verano catalán.
Un consejo : si planeas subir al Monasterio de Sant Pere de Rodes, llevad un mapa  bien detallado, ya que hay dos caminos para subir, que son por la carretera y el camino interior a través de la montaña. Si sois principiantes como nosotros, NO ESCOJÁIS EL DE LA MONTAÑA. 
Lamentablemente la mujer de información turística no me explicó bien esto de los caminos para poder subir, por lo que seguimos su indicación y llegamos al punto que nos dijo (la rotonda). Muy animados, vimos la señalización del camino para subir por la montaña, y decidimos aventurarnos a caminar a través de piedras, hierbas e insectos, subiendo hasta algo más 450 mts aproximadamente a las 14 hrs. 
En teoría la subida seria alrededor de unas 2 horas, pero nos tardamos unas 3 y media. 
Al llegar casi a la cima de la montaña, nos encontramos con la dichosa señalización que indicaba hacia dónde estaba el Monasterio, y para nuestra sorpresa y enfado, vimos que aún faltaba 1.30 hrs de camino por los laterales de la montaña...sin haber comido aún, con el sol fuertísimo, y con las piernas que ya se nos doblaban, decidimos dejarlo y rendirnos, conformarnos con solo observarlo desde la distancia.


      Subiendo por  la montaña


      Vistas del Monasterio de Sant Pere de Rodes


Al bajar, te das cuenta de estas vistas espectaculares del pueblo y el mar


Después de tomarnos un pequeño respiro tras 3 horas de caminar sin parar, decidimos bajar por donde vinimos, ya que nuestro estómago nos pedía a gritos agua y comida...pero a pesar del mal trago de no poder ver el Monasterio, vimos unas vistas excepcionales de Llança y sus alrededores, de las montañas que lo rodean y del mar omnipresente que te sigue a todos lados. 

Un primer día que aún no acababa...